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El tifón Kalmaegi ha causado estragos en el centro de Filipinas, dejando al menos 85 personas muertas y 75 desaparecidas, según funcionarios. La tormenta provocó inundaciones generalizadas que atraparon a muchos residentes en sus techos y arrastraron vehículos, particularmente en la provincia de Cebu, que aún se recuperaba de un devastador terremoto de magnitud 6.9 en septiembre. Entre las víctimas fatales se encontraban seis miembros de la tripulación de un helicóptero de la Fuerza Aérea Filipina que se estrelló durante una misión de respuesta a desastres en Agusan del Sur, en la isla de Mindanao; la causa del accidente sigue siendo desconocida.\n\nKalmaegi se alejó de la provincia occidental de Palawan hacia el Mar de China Meridional al mediodía del miércoles, con vientos sostenidos de hasta 130 km/h y ráfagas que alcanzaron los 180 km/h. Filipinas experimenta alrededor de 20 tormentas tropicales anualmente, y este último desastre se suma a un período desafiante marcado por terremotos y eventos climáticos severos en los últimos meses. En septiembre, el supertifón Ragasa azotó el norte de Luzón, cerrando escuelas y oficinas gubernamentales debido a vientos intensos y fuertes lluvias.\n\nLa mayoría de las muertes se reportaron en Cebu, donde las inundaciones repentinas hicieron que ríos y vías fluviales se desbordaran, sumergiendo áreas residenciales y obligando a las personas a buscar refugio en los techos. La Cruz Roja Filipina reportó numerosas llamadas de rescate de residentes varados que necesitaban evacuación urgente. Solo en Cebu, 49 personas se ahogaron y otras murieron debido a deslizamientos de tierra y escombros. Además, 13 personas estaban desaparecidas allí, mientras que 62 más se reportaron desaparecidas en las provincias cercanas de Negros Occidental y Negros Oriental.\n\nLa gobernadora de Cebu, Pamela Baricuatro, expresó que a pesar de las preparaciones, las inundaciones repentinas abrumaron a la provincia. El rescatista voluntario Caloy Ramirez describió la escena como irreconocible, con aguas de inundación que engulleron barrios exclusivos junto al río y convirtieron las calles en áreas caóticas llenas de vehículos volcados y casas destruidas. Muchos residentes corrieron a sus techos en pánico mientras el agua subía rápidamente, algunos usando botes para ser rescatados. El norte de Cebu, duramente golpeado por el terremoto anterior, fue mayormente protegido de daños por inundaciones esta vez, gracias a refugios de evacuación mejorados para residentes desplazados.\n\nVideos en redes sociales mostraron inundaciones severas en la ciudad de Cebu, con autos apilados unos sobre otros tras ser arrastrados por el agua. Las personas relataron ansiedad mientras el agua seguía subiendo, obligándolas a moverse de los pisos bajos a los techos para su seguridad. Los esfuerzos de rescate involucraron navegar por aguas a la altura de las rodillas y desplegar botes para recuperar a individuos varados. El estado de emergencia declarado en Cebu busca acelerar la liberación de fondos para ayuda y recuperación.\n\nMientras Kalmaegi avanza, el centro de Vietnam, ya enfrentando lluvias y inundaciones récord, se prepara para más fuertes aguaceros. Las autoridades allí han preparado refugios, almacenado alimentos y llamado a los barcos pesqueros a regresar a la costa. Se pronostica que la tormenta llegará a la costa de Vietnam el viernes por la mañana. Mientras tanto, la agencia meteorológica de Tailandia advirtió sobre lluvias intensas que se esperan causen inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra y desbordamientos de ríos en las regiones norte, este y central a partir del viernes y durante el fin de semana.