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El 4 de noviembre de 2025, en la Cumbre Joburg Sudáfrica 2025, el presidente Cyril Ramaphosa lanzará oficialmente el informe innovador del Comité Extraordinario del G20 sobre la desigualdad global. Este informe, el primero de su tipo encargado por el G20 bajo la presidencia de Sudáfrica, fue elaborado por un panel de expertos independientes presidido por el laureado Nobel, el profesor Joseph Stiglitz. El comité, que incluye economistas distinguidos y científicos sociales de todo el mundo, solicita el establecimiento de un nuevo Panel Internacional sobre la Desigualdad. Este panel serviría como un organismo centralizado e independiente para rastrear las tendencias de desigualdad, analizar causas y ofrecer orientación política a gobiernos y organizaciones internacionales.\n\nEl informe revela estadísticas alarmantes que destacan la creciente disparidad en la distribución de la riqueza a nivel mundial. Entre 2000 y 2024, el 1% más rico acumuló el 41% de toda la nueva riqueza, mientras que el 50% inferior solo ganó el 1%. Para poner esto en perspectiva, el aumento promedio de riqueza para el 1% superior fue de aproximadamente 1.3 millones de dólares estadounidenses en dólares constantes de 2024, mientras que para la mitad inferior de la población mundial fue apenas de 585 dólares. Los datos también muestran que el 83% de todos los países, que representan el 90% de la población mundial, sufren lo que el Banco Mundial clasifica como alta desigualdad. Los países con alta desigualdad son siete veces más propensos a un declive democrático en comparación con naciones más igualitarias, lo que apunta a efectos preocupantes en la gobernanza y la cohesión social.\n\nMás allá de las disparidades de ingresos, el informe arroja luz sobre el creciente problema de la riqueza heredada. Se estima que 70 billones de dólares se transferirán en la próxima década, planteando serios desafíos a la movilidad social y la equidad. El impacto de la desigualdad no es solo económico; socava la democracia y dificulta el progreso económico, exacerbado recientemente por crisis globales como la pandemia de COVID-19, el conflicto en curso en Ucrania y las crecientes disputas comerciales desde principios de 2025. Estos factores han creado una "tormenta perfecta" que intensifica la pobreza y la desigualdad, con una de cada cuatro personas en el mundo saltándose comidas regularmente mientras la riqueza de los multimillonarios alcanza niveles históricos.\n\nLas recomendaciones del comité enfatizan un enfoque multinivel para abordar la desigualdad. A nivel internacional, reformar estructuras económicas como las reglas de propiedad intelectual—especialmente relacionadas con pandemias y cambio climático—y revisar los marcos fiscales globales para asegurar una tributación justa de multinacionales y ultra-ricos son estrategias clave. A nivel nacional, se alienta a los países a adoptar regulaciones pro-trabajador, limitar la concentración corporativa, implementar impuestos progresivos e invertir sustancialmente en servicios públicos. El informe también destaca el papel crítico que el G20 puede desempeñar en fomentar la cooperación en medio de tensiones geopolíticas, como políticas fiscales coordinadas, acuerdos comerciales y el avance de la transición verde.\n\nEl profesor Stiglitz subrayó la urgencia de tratar la desigualdad con la misma seriedad que la crisis climática, destacando sus efectos perjudiciales en la democracia, la estabilidad económica y la confianza social. Mientras tanto, el profesor Imraan Valodia de la Universidad de Wits enfatizó la falta de un organismo central y autorizado que monitoree la desigualdad global, lo que ha llevado a subestimaciones y respuestas políticas inadecuadas. El establecimiento de un Panel Internacional sobre la Desigualdad, modelado según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), se considera un paso vital para proporcionar a los responsables políticos datos y análisis oportunos y precisos para impulsar acciones efectivas.\n\nEn resumen, el informe pinta un panorama sombrío de una emergencia de desigualdad que demanda esfuerzos globales urgentes y coordinados. Su lanzamiento en la cumbre del G20 en Johannesburgo marca un momento crucial para el diálogo y la acción internacional que aborde uno de los desafíos más apremiantes de nuestro tiempo.