Contenido
Japón ha tomado la inusual medida de desplegar personal militar para enfrentar una creciente ola de ataques de osos en la prefectura norteña de Akita. Este aumento en encuentros peligrosos, que involucran tanto osos pardos como osos negros asiáticos, ha preocupado a los locales, con incidentes reportados casi a diario mientras los osos buscan comida antes de la hibernación. Se han avistado osos en áreas raramente esperadas, incluyendo cerca de escuelas, estaciones de tren, supermercados e incluso un popular balneario de aguas termales. Desde abril, más de 100 personas han resultado heridas y al menos 12 han muerto a nivel nacional en incidentes relacionados con osos, según las estadísticas del Ministerio de Medio Ambiente a finales de octubre.\n\nEl problema es particularmente agudo en Akita, una región con una población en disminución y envejecida. Con menos personas presentes — y aún menos cazadores capacitados — los osos cada vez más se adentran en zonas residenciales. El gobierno estima que la población de osos en todo Japón supera los 54,000, un número que crece sin controles efectivos. El Ministerio de Defensa y las autoridades prefecturales de Akita firmaron recientemente un acuerdo para enviar soldados que ayuden a colocar trampas cebadas con comida, asistir a cazadores locales en transporte y manejar la eliminación de cadáveres. Sin embargo, se ha instruido explícitamente al personal militar que no use armas de fuego contra los osos.\n\nEn la ciudad de Kazuno, un punto crítico para avistamientos y ataques de osos, los soldados han comenzado operaciones usando equipo protector y armados con spray para osos y lanzadores de redes. Su objetivo es atrapar y contener a los animales en lugar de cazarlos directamente. Agricultores locales como Takahiro Ikeda han sufrido pérdidas significativas, con osos devorando cientos de manzanas maduras de su huerto. Él expresó su frustración y tristeza por el daño, subrayando el impacto económico que causan los animales.\n\nLos funcionarios admiten que la situación se está volviendo desesperada. El gobernador de Akita, Kenta Suzuki, destacó la escasez de personal para lidiar con el problema de los osos. El ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi, señaló que aunque la participación militar busca proteger a los residentes, las Fuerzas de Autodefensa permanecen principalmente enfocadas en la defensa nacional y no pueden extender apoyo ilimitado. Hasta ahora, solo Akita ha solicitado ayuda militar.\n\nLa mayoría de los ataques ahora ocurren dentro de vecindarios residenciales, con individuos vulnerables en particular riesgo. Recientemente, una mujer mayor que recolectaba hongos fue encontrada muerta en la ciudad de Yuzawa, probablemente debido a un ataque de oso. Otra mujer mayor murió mientras trabajaba en una granja en la ciudad de Akita, y un repartidor de periódicos resultó herido cerca. Es común que estos osos se sientan atraídos por casas abandonadas y tierras agrícolas ricas en árboles de caqui y castañas, que proporcionan fuentes de alimento fáciles. Una vez que descubren una fuente confiable de comida, los osos tienden a regresar repetidamente.\n\nLos expertos señalan que los desafíos demográficos de Japón son un factor clave detrás del problema. Las áreas rurales están perdiendo población, y muchos cazadores tradicionales están envejeciendo o jubilándose sin sucesores capacitados para manejar la población de osos. Los osos no se consideran en peligro de extinción, y el control poblacional mediante la caza es visto como necesario para mantener sus números bajo control. Se hacen llamados para que la policía y otros funcionarios reciban capacitación como "cazadores gubernamentales" para ayudar en el control poblacional.\n\nEl gobierno estableció recientemente un grupo de trabajo encargado de desarrollar un plan integral de respuesta a osos para mediados de noviembre. Las medidas propuestas incluyen encuestas de población, sistemas de comunicación mejorados para alertas de osos y revisiones a las regulaciones de caza. El Ministerio de Medio Ambiente reconoció que la falta de políticas preventivas en las regiones del norte ha contribuido a la crisis actual. A medida que se acerca la temporada de hibernación, las autoridades trabajan con urgencia para implementar estas medidas y proteger a las comunidades de daños adicionales.