Trump, un crítico de Cheney desde hace mucho tiempo, guarda silencio sobre la muerte del ex vicepresidente
Publicado: November 4, 2025 at 11:11 PM
News Article
Contenido
El ex vicepresidente Dick Cheney falleció el martes, recibiendo condolencias de todo el espectro político. Sin embargo, el presidente Donald Trump, quien ha sido crítico de Cheney durante mucho tiempo, se ha mantenido notablemente en silencio sobre la noticia. A diferencia de muchos líderes republicanos y demócratas que expresaron públicamente sus simpatías, Trump no ha hecho declaraciones ni publicaciones en redes sociales sobre la muerte de Cheney. El vicepresidente JD Vance también guardó silencio. La respuesta de la Casa Blanca fue contenida, con la secretaria de prensa Karoline Leavitt confirmando solo que Trump estaba "al tanto" del fallecimiento de Cheney y señalando que las banderas se habían bajado a media asta conforme a la ley.\n\nEsta reacción contenida se alinea con la historia de desprecio de Trump hacia Cheney, que precede a su candidatura presidencial. En un video de 2011, Trump dijo abiertamente que no le gustaba Cheney entonces ni le gusta ahora. Cheney, un conservador firme, apoyó la campaña presidencial de Trump en 2016 pero cambió de rumbo en 2024 al respaldar a Kamala Harris, cruzando líneas partidistas. La relación entre ambos hombres se deterioró drásticamente tras el ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021. Cheney llamó públicamente a Trump un “cobarde” y un peligro para la república en un anuncio apoyando la reelección de su hija Liz Cheney en 2022. Liz Cheney, quien fue vicepresidenta del comité selecto de la Cámara que investigó el motín en el Capitolio, perdió su primaria ante un retador respaldado por Trump.\n\nAl respaldar a Kamala Harris para las elecciones de 2024, Dick Cheney enfatizó poner al país por encima del partido, un mensaje que reflejó su ruptura con Trump y el actual establecimiento republicano. Leavitt se negó a decir si Trump planea asistir al funeral de Cheney o si ha comunicado con la familia Cheney. Aunque las banderas en edificios federales se bajaron horas después de anunciarse la muerte de Cheney, no hubo una proclamación presidencial oficial, que suele ser habitual pero discrecional. Según las directrices federales, las banderas se izan a media asta desde el día del fallecimiento hasta el entierro para ex vicepresidentes.\n\nHistóricamente, Trump ha mostrado selectividad en los honores con banderas durante su presidencia. En su día de inauguración, firmó una proclamación para izar la bandera a todo asta tras la muerte del ex presidente Jimmy Carter. Sin embargo, ha aprobado banderas a media asta en solo unas pocas ocasiones durante su segundo mandato, incluyendo para el activista conservador Charlie Kirk, víctimas de un tiroteo escolar y el Papa Francisco. Trump abordó brevemente su complicada relación con Cheney en un foro poco antes de las elecciones de 2024, expresando sorpresa por el respaldo de Cheney a Harris sobre su hija y recordando una conversación pasada después de que Trump perdonara al asistente de Cheney, Scooter Libby, en 2018.\n\nEn general, la respuesta contenida de la Casa Blanca y el silencio de Trump destacan las profundas fracturas en la política republicana y las animosidades personales arraigadas en la historia reciente. La muerte de Cheney marca el fin de una era significativa para el Partido Republicano, y la reacción de Trump y su grupo subraya las divisiones faccionales en curso. Muchos observadores ven estas dinámicas como emblemáticas de las tensiones más amplias dentro del partido, especialmente mientras navega la identidad post-Trump y el liderazgo futuro.
Perspectivas Clave
La muerte de Dick Cheney el martes marcó un momento significativo en la política estadounidense, generando amplias condolencias, pero el presidente Trump, históricamente crítico con Cheney, permaneció en silencio, reflejando profundas divisiones partidistas y personales.
Las entidades clave incluyen al propio Cheney, Trump, el vicepresidente JD Vance y Liz Cheney, con impactos que resuenan en el Partido Republicano y el discurso político nacional.
Los efectos inmediatos involucran disparidades en el reconocimiento público, señalando la faccionalidad continua del GOP y moldeando las percepciones de los votantes antes de las elecciones de 2024.
De manera comparable, las repercusiones políticas tras las muertes de figuras influyentes como John McCain revelaron cómo tales eventos pueden unificar o profundizar divisiones dentro de los partidos.
De cara al futuro, el optimismo reside en la posible reconciliación partidaria y un renovado enfoque en la gobernanza más allá de rencores personales, mientras que los riesgos incluyen una mayor polarización y desconfianza pública.
Desde una perspectiva regulatoria, priorizar protocolos de comunicación transparentes, fomentar prácticas conmemorativas bipartidistas y promover el diálogo intra-partidario podría mitigar la divisividad; la transparencia requiere una implementación moderada pero de alto impacto, las prácticas bipartidistas necesitan un esfuerzo equilibrado con un potencial significativo de unificación, y las iniciativas de diálogo requieren compromiso sostenido pero generan estabilidad duradera.
Trump, un crítico de Cheney desde hace mucho tiempo, guarda silencio sobre la muerte del ex vicepresidente | AI-U News