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Estados Unidos está movilizando varias docenas de trabajadores de ayuda en desastres para asistir a las naciones del Caribe que enfrentan las secuelas del huracán Melissa. Este despliegue incluye equipos especializados de búsqueda y rescate urbano del condado de Los Ángeles, California, y del condado de Fairfax, Virginia, junto con personal del Equipo de Respuesta de Asistencia en Desastres (DART) con base en Washington, Miami y Costa Rica. Se espera que estos equipos aterricen dentro de 24 a 48 horas, coordinando esfuerzos principalmente en Jamaica, las Bahamas y la República Dominicana, mientras también extienden apoyo a Haití.\n\nEl huracán Melissa golpeó Jamaica un martes como uno de los huracanes atlánticos más fuertes registrados, causando destrucción generalizada y cobrando decenas de vidas. La tormenta posteriormente se debilitó pero continuó causando daños graves en Cuba y Haití. La devastación ha dejado a los gobiernos locales abrumados, lo que ha provocado llamados urgentes para ayuda internacional, a lo que EE. UU. ha respondido con una operación de ayuda "robusta", "eficiente" y "efectiva", según funcionarios del Departamento de Estado.\n\nA pesar de los cambios recientes en la gestión de la ayuda extranjera de EE. UU., incluido el desmantelamiento de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, los funcionarios aseguraron que estos cambios no impedirían los esfuerzos de ayuda. Además, el cierre continuo del gobierno de EE. UU. no ha tenido impacto en el despliegue, ya que el personal involucrado ha sido exento de licencias. Aunque no está claro si los miembros del DART recibirán compensación inmediata, los equipos de búsqueda y rescate cuentan con apoyo bajo contratos locales existentes.\n\nLa misión de ayuda anticipa necesidades urgentes de elementos esenciales como kits de higiene, refugios temporales, suministros de saneamiento y alimentos. Estos artículos se obtendrán de almacenes en Miami y reservas locales de ayuda. El Comando Sur militar de EE. UU., con base en Tampa, Florida, está revisando opciones para apoyar la logística, incluido el transporte aéreo de personal y suministros a áreas remotas o gravemente afectadas. El coronel Manny Ortiz, portavoz del Comando Sur, mencionó que se está preparando un equipo de evaluación situacional para evaluar las condiciones sobre el terreno e identificar requisitos específicos para una ayuda humanitaria efectiva.\n\nMientras tanto, el Pentágono está reforzando su presencia militar en el Caribe en línea con las operaciones en curso contra el narcotráfico, desplegando un portaaviones junto con ocho buques de guerra, varias aeronaves y miles de tropas. Aunque el huracán Melissa no ha interrumpido las actividades militares, el aumento del despliegue naval refleja prioridades de seguridad regional más amplias.\n\nLos funcionarios del Departamento de Estado señalaron que no hay planes actuales para evacuar a los miles de ciudadanos estadounidenses que residen o visitan las islas afectadas. En cambio, se espera que la mayoría parta por vuelos comerciales o barcos una vez que los centros de transporte reabran. Los datos del Programa de Inscripción de Viajeros Inteligentes indican aproximadamente 5,000 estadounidenses en Jamaica y alrededor de 3,200 en las Bahamas, pero estas cifras son incompletas ya que la inscripción es voluntaria.\n\nMientras los equipos de ayuda se preparan para comenzar su trabajo, el enfoque sigue siendo salvar vidas, restaurar servicios críticos y estabilizar las condiciones en el Caribe devastado por el huracán. La coordinación entre agencias de EE. UU., apoyo militar y gobiernos locales apunta a ayudar a estas naciones a recuperarse del extenso daño infligido por una de las tormentas más poderosas vistas en años recientes.